18 de mayo de 2014

Dominio propio. Sus pros y sus contras.

¿Tienes un blog acabado en blogger.com o wordpress.com? Si es así, ¿Por qué no cambiarlo a dominio propio? El motivo de estas preguntas, y del post en general, se me ocurrió a raíz de un tema que tocamos en un nuevo curso que he realizado esta semana sobre Marketing de Contenido, impartido por un gran profesional Carlos Carbellido, de uncomunitymaganer.es   

Como os podéis imaginar, un blog es el elemento principal, la plataforma con más repercusión y margen de maniobra de la estrategia de Marketing de Contenido que llevemos a cabo. Sí, el blog nos permite difundir nuestro contenido de manera clara y ordenada, crear una comunidad, generar conversaciones entorno a nuestra marca o empresa, obtener visitas, ofrecer un valor añadido a los lectores y, en términos SEO, mejorar posicionamiento y visibilidad.

Después de todo lo anterior es obvio que hay que darle la importancia que se merece al blog así como cuidar su aspecto, hasta el más mínimo detalle. Y aquí entramos en el objeto concreto del post. Uno de los detalles más importantes, característicos y visibles de un blog es su URL, ¿Verdad? De ahí pues, radica la relevancia de optimizar la dirección del mismo.

De la misma manera que nos pasamos una gran cantidad de tiempo escribiendo contenido, eligiendo la estructura, los colores, etc… ¿Por qué no cuidar nuestra dirección del blog? Es decir, ¿Por qué no adquirir un dominio propio? Para contestar a esta pregunta os dejo una lista de pros y contras que, según mi opinión, tiene el poseer un dominio propio, para que podáis valorar y decidir.

A favor del dominio propio:
  • URL más optimizada.
  • Mucho más fácil de recordar y acceder, lo que se traduce en más visitas.
  • Mayor relevancia del sitio. Mejor posicionamiento.
  • Mayor profesionalidad. El dominio propio queda considerablemente mejor en tu tarjeta de visita, currículo, perfiles sociales, etc…
  • Poseer direcciones de correo personalizadas.
  • Mayor control sobre tu marca.
  • Nunca te abandona. Aunque cambies de servidor, siempre mantienes tu dirección propia.
  • Satisfacción completa al realizar una inversión absolutamente rentable.

En contra del dominio propio:


Como veis, no puedo decir nada en contra del dominio propio pues, si bien es cierto que para tenerlo hay que realizar una pequeña inversión económica y de tiempo, se convierte en algo positivo cuando obtienes semejante rentabilidad.  



¿Qué opinas tú? ¿Añadirías algún pro y/o contra distinto?

Espero que os resulte de interés. ¡Nos vemos pronto!


Saludos.