17 de mayo de 2013

Organizando un evento empresarial

Esta semana en el trabajo hemos empezado a planificar la celebración de una fecha significativa para la empresa y he encontrado inspiración para escribir este nuevo post.


Lo que quiero compartir es mi experiencia y lo que estoy aprendiendo con la esperanza de que os entretenga durante unos minutos y de que tal vez os pueda servir en un futuro.



Pues bien, lo primero que destacaría a la hora de realizar algún evento importante en la empresa es: tener la mejor actitud por parte los empresarios y de los mismos trabajadores. Creo que es realmente importante que todos crean en lo que se va a hacer, pongan ilusión y ganas y que adopten una actitud positiva y enérgica durante todo el proceso: desde el brainstorming hasta el día que acabe el evento. Con esto se conseguirá involucrar a toda la empresa, desarrollar el sentido de pertenecía y obtener los mejores resultados.

Acto seguido del punto anterior le llega el turno a la fase de brainstorming. Aquí es donde donde salen a la luz las mejores ideas a llevar a cabo. Para mí es uno de los momentos más creativos y divertidos del proceso de planificación y organización del evento. Por ello que es necesario perderle la vergüenza al “qué dirán” así como borrar las palabras “no se” de nuestra mente y dejar volar la imaginación. Piensa que aportando ideas puedes ayudar a generar la estrategia definitiva a llevar a cabo o tal vez sea una de tus ideas la que se realice. Participando activamente conseguirás sorprenderte y sorprender, ver de lo que eres capaz, mejorar tu autoestima y sentirte bien. Te lo recomiendo.

Otro aspecto que me gustaría destacar es la importancia de planificar con tiempo suficiente el evento así como  tener clara la finalidad del mismo y el presupuesto que se va a destinar, para evitar así que las prisas, la falta de tiempo y una mala organización puedan influir negativamente en el resultado final. Si se quieren conseguir resultados óptimos se han de cuidar estos aspectos y tener en cuenta cada detalle.

Cuando hablo sobre la finalidad del evento que se va a realizar me refiero a tener claro cuál será el tipo de evento más idóneo, así como también los objetivos que se pretenden conseguir con el mismo. Pues de esto dependerá la estrategia a seguir. Por ejemplo, será distinta la finalidad de un evento de promoción de un producto a la de celebración de un año de apertura de la empresa.  

También es importante tener en cuenta la personalidad de la empresa, es decir, si tiene carácter juvenil y alocado o más formal, y adecuar a esas características el estilo del evento. Con ello podemos aprovechar el evento para difundir los valores propios de la empresa y  crear notoriedad y distinción.

Estos son algunos aspectos que estamos trabajando en la compañía de los cuales estoy aprendiendo mucho. No puedo decir mucho más porque existe el factor sorpresa aunque prometo contaros los detalles una vez pasado el evento.


De momento solo me queda hacer una breve recapitulación sobre los puntos más importantes a la hora de organizar un evento empresarial: actitud positiva, trabajo de todos, creatividad, planificación, consecución de objetivos y distinción.

Yo he elegido estos seis aspectos a destacar ¿Qué otros añadirías tu?

Muchas gracias por estar aquí. Espero que os haya gustado. ¡Nos vemos pronto!